Soberanía, la capacidad de decidir colectivamente

El viernes 26 de octubre fuimos a la inauguración de la VII Feria de Economía Solidaria de Cataluña, organizada por la Xarxa d’Economia Solidària de Catalunya. En esta ocasión, la mesa redonda inaugural de la FESC 2018 estuvo protagonizada exclusivamente por mujeres. Bajo el título  “Construyendo soberanías, en plural”, reflexionaron sobre la construcción de soberanías en tres ámbitos: soberanía económica, soberanía en la gestión de recursos y soberanía relacional. Os compartimos algunas de las ideas que nos llevamos de este día.

La primera a empezar fue Iolanda Fresnillo, refiriéndose a cuestiones vinculadas con la economía, y nos habló del concepto de soberanía reproductiva, extraído de un libro que han hecho miembros del Seminario Taifa que se llama, precisamente, Soberanías. Así, la soberanía reproductiva es la capacidad de decidir colectivamente cómo queremos que sean las relaciones económicas, es el conjunto de relaciones productivas y sociales que tienen como objetivo poner la vida al centro.

La siguió Karen Izolda, bajo el paraguas temático de la soberanía de los recursos, que compartió su experiencia a la zona de México de la cual proviene, Valle del Mezquital. Esta zona fue declarada por la ONU el 2005 como la más contaminada del mundo. Ella nos hablaba de cómo han conseguido no comprar entonces transgénicas, plantar sólo entonces autóctonas, y a través de las asambleas de comuneros promueven que todo el mundo haga huerto a casa suya y tenga sus animales para no tener que alimentarse con comer contaminado. Nos animó a pasar de la palabra a la acción y nos compartió una máxima muy inspiradora: “Tomar agua nos da vida, tomar conciencia nos da agua.”

Finalmente, Brigitte Vasallo nos dijo que vendía a hablar de amor, y que esto es una cosa que acostumbra a dar vergüenza o pereza. Su reflexión reflexionaba sobre como trasladar la escalera macro a la micro. Es decir, la soberanía relacional, emocional o vincular tendría que constatar que las dinámicas depredadoras macro tienen una consecuencia en nuestra vida relacional. Así, el sistema capitalista nos ha hecho creer que el amor es una cosa natural y no una construcción social. La forma en que estimamos en pareja o en relaciones es consecuencia del capitalismo. Si estamos hablando de soberanía emocional, las soluciones crecentistas y cosificadoras no son la respuesta: esta es el camino único que nos propone el sistema. 

La FESC siempre es un espacio de reflexiones, de conversación y de encuentro. Este año, especialmente, nos ha parecido muy enriquecedora esta mesa redonda de mujeres que, a varios ámbitos y sectores, han puesto en cuestión aquello sistémico y normativo. Un cuestionamiento que busca apoderar y dar más soberanía en las personas.