Los hombres no se forman en facilitación

De aquí un par de meses, durante el mes de enero del 2019, iniciamos una nueva formación de tres años en facilitación de grupos. Estamos en proceso de crear el grupo, quedan alrededor de cinco plazas libres. Cómo casi siempre en nuestros cursos, la participación de los hombres no sube del 15% del total de las inscripciones. Nuestra socia Neus Andreu escribe sobre este fenómeno recurrente.

Otra vez, no hay casi hombres que muestren interés o se quieran inscribir a las formaciones en facilitación. Yo me pregunto, ¿cpor qué? ¿Será que los hombres no tienen interés en la facilitación? Y si es así, ¿qué lo explica? De nuevo, me tengo que remitir a los estereotipos de género que son los que están detrás del menor interés para formarse por parte de los hombres en general, y en particular, del hecho que hay ciertas áreas sobre las cuales parecería que tienen menos interés. ¿Y qué son estos estereotipos? Los que dicen que “no saber” no es de hombre, los que dicen que la cura de las otras personas, la atención a las relaciones humanas y a las dinámicas de grupo es cosa de mujeres, que ellas tienen más mano por estas cosas.

Entonces, si te identificas como hombre y dudas si formarte en facilitación, asegúrate que no estén operando dentro de tuyo los estereotipos de género. Quizás no es tu momento vital para formarte, quizás no tienes los recursos económicos ahora mismo… Todo esto son muy buenas razones. Sólo te proponemos que te asegures que, bajo estos motivos que te hacen dudar, no hay también creencias machistas que minimizan la importancia que tiene para tú este tema y que no te permiten colocarlo en el lugar que se merece dentro de tu escalera de prioridades.

El mundo necesita más hombres facilitadores, capaces de sentarse al fuego del conflicto. En estos tiempos que estamos viviendo, en que las violencias machistas siguen a la orden del día, necesitamos un cambio. Hombres, necesitamos que os responsabiliceis, os forméis en facilitación y que trabajeis vuestras violencias.