Las múltiples caras y sentidos de los Círculos de Palabra

A finales de febrero hemos acabado la formación sobre Círculos de Palabra y mirada restaurativa que hemos hecho durante varias sesiones, organizado por el Ayuntamiento de Viladecans. Las clases las han impartido nuestras socias Sara Carro y Mireia Parera. Han participado maestros y maestras de diferentes escuelas e institutos de Begues, Gavà y Viladecans y han sido quince horas muy muy aprovechadas. Mireia Parera nos comparte algunas reflexiones, sentidos y experiencias de este profesorado diverso.

Por la mayoría de personas los círculos de palabra y la mirada restaurativa eran un tema nuevo, innovador. Alguna asistente lo había experimentado por primera vez cuando desde Fil a l’agulla fuimos a apoyar en su escuela. En todo caso, la formación resultó un espacio donde compartir experiencias, vivencias y recursos, así como para adentrarse en el recurso del Círculo de Palabra y la mirada restaurativa por la gestión de conflictos y situaciones de discriminación y bullying. En la última sesión se hicieron patentes todos los aprendizajes.

Para quien tenga interés formativo en este tema, próximamente haremos una cápsula formativa titulada “Prácticas restaurativas y facilitación de grupos” en que daremos herramientas para poner en marcha los círculos de palabra y aprender sobre la mirada restaurativa. Durante las sesiones en Viladecans fue sorprendente escuchar la diversidad de prácticas que comentaron y es por este motivo que escribimos este artículo, para compartirlas y a través de estas poder ver las múltiplos caras y sentidos de los círculos.

Davinia nos compartió como a su instituto hizo un Círculo con 3º de la ESO, en un grupo poco cohesionado y con un mal ambiente generalizado. Hizo la pregunta de “¿cómo te sientes en este grupo?” e introdujo dos cartulinas: una boca para hablar y una oreja, para que una persona del grupo les recordara que tenían que escuchar. Además, hizo una dinámica de cartulinas, para que de manera anónima el alumnado escribiera como se sentía y qué podía hacer el grupo para hacer frente sus malestar. Su propósito era favorecer la conexión, y relata que el grupo se hizo mucho más consciente de los diferentes bienestares y malestares y que se generó una escucha y conexión nueva.

Dolores relata una experiencia en la cual como maestra vive un círculo entre iguales, es decir, con compañeros y compañeras de trabajo. Una persona que estaba haciendo una formación de lectoescritura los propuso un círculo para descubrir sus propias experiencias de infancia sobre el tema. La sorprendió observar la cantidad de malos recuerdos y descubrir nuevas cosas de sus compañeros y compañeras.

Loreto nos explicó que había hecho un círculo con grupo de 1.º de ESO que tutoriza. Ahora esta clase cada vez que toca tutoría le pide hacer un círculo. Lo ha hecho ya en varias ocasiones y destaca que está sirviendo para conocerse más y romper un poco con la dinámica de subgrupos que hay.

La Marta hizo un con P5, con el objetivo de favorecer el respeto hacia los otros y la conciencia de un mismo/a. Los pasó el vídeo “Pensando en los otros” del profesor Toshiro Kanamori y después hizo el Círculo. Le resultó sorprendiendo como respondieron y el descubrimiento propio de su mundo interior en el alumnado.

En otro centro educativo, María José y Núria hicieron el círculo para trabajar una situación con un niño. Le pidieron permiso previamente y después trabajaron la dinámica con el grupo clase. Estuvieron una hora y el grupo se fue abriendo poco a poco, explicando cosas que ellas no sabían, expresando sus vivencias. A partir del segundo turno ya empezaron a reconocer más cosas y a hacer propuestas por como cambiar las dinámicas y cuidarse más entre el grupo.

Asun nos habló de su clase, a 4.º de primaria, donde había habido una situación de agresión de un niño hacia la maestra y también hacia otro niño. El niño no estaba y quiso trabajar con el grupo el impacto de esto. Los preguntó “¿cómo estáis?”, y a partir de aquí se abrieron y salió el tema. No se esperaba la capacidad del grupo para entender el comportamiento del niño que había hecho daño, y para dar ideas para apoyarle y ayudarlo cuando se posa nervioso y pierde el control. Fue una agradable sorpresa. Su sensación es que, desde que hicieron el Círculo, el grupo está más tranquilo.

Mario llevó otro ejemplo a secundaria. El tema que llevó al grupo fue “¿cómo han ido las notas?”, para trabajar el ambiente académico. Se quedó desconcertado al ver como no se responsabilizaban y como algunos alumnos no los afectaba demasiado el tema.

Montse incluyó el Círculo en un proyecto de trabajo cooperativo denominado “Cocinando las emociones”. Las preguntas de inicio que los hizo fueron “¿Cuál es tu superpoder? ¿Qué te gustaría mejorar?”. El alumnado era de 6.º de primaria y la pregunta los llevó a recordar todos los años a la escuela y aquellos talentos que habían desarrollado, en un momento en que están a punto de hacer una nueva transición, hacia secundaria. Comenta que entre el grupo se hacían comentarios, recordando anécdotas de cuando eran pequeños.

Por último, Aurora compartió que ella quería hacer el círculo para dar la bienvenida a las personas nuevas de su grupo de teatro. Todavía no sabía demasiado qué pregunta podría ser la apropiada, pero si veía que el círculo podía ser útil porque estas se sintieran más parte del grupo.

Estas experiencias explican muy bien qué es el que hemos ido trabajando en esta formación: las emociones, los conflictos, las relaciones, las dinámicas de poder y discriminación, el acoso escolar… Estamos muy contentas y satisfechas que este grupo haya llegado tan lejos y esté con motivación y ganas de seguir utilizando la herramienta en sus propios centros, para que los grupos sean más cohesionados y más conscientes y cuidadosos con sus propias diferencias.