Nos sumamos a la huelga feminista

Desde la cooperativa Fil a l’agulla nos sumamos a la huelga laboral, de curas, consumo y estudiantil convocada el próximo 8 de Marzo. Una huelga feminista que convoca a toda la población, pero donde mujeres, lesbianas y trans somos las protagonistas. Hacemos huelga feminista para celebrar la fuerza colectiva y la alianza entre mujeres, lesbianas y trans.

Para celebrar la libertad y la diversidad. Para celebrar las diferencias de identidad de género,  de opción y deseo sexual, de origen cultural, de color de piel, de clase social, de edad, de diversidad funcional… Queremos estimarnos cómo somos, entregas de cánones estéticos y decidir sobre nuestro cuerpo en todos los ámbitos (salud, derechos reproductivos, sexualidad, etc.).

Para visibilizar y valorar el trabajo doméstico y de cuidados que a lo largo de la historia hemos hecho las mujeres gratuitamente. Actualmente el 72%* de los trabajos parciales al Estado español las hacemos las mujeres porque somos nosotros las que conciliamos los trabajos remunerados con sostener la vida de criaturas y familiares: alimentación, higiene, apoyo emocional, educativo, espacios de ocio… Estamos cansadas de hacerlo solas, a expensas de nuestra salud y carrera laboral. No queremos seguir con la doble o triple jornada laboral.

Por la corresponsabilidad: queremos familias y comunidades corresponsables, donde nadie ayude sino que todo el mundo se responsabilice. Mantenernos vivas y sanas es cosa de todo el mundo: todo el mundo lo necesita y todo el mundo lo puede hacer.

Para reconocer todos los modelos de familia: monomarentales y monoparentales, separadas, divorciadas, extensas, nucleares, con mezcla cultural, homosexuales, adoptivas, etc., y para que todas ellas tengan el apoyo que necesitan. Actualmente las familias monoMARENTALES representan el 83%* del total de las familias con una sola persona adulta como cabeza de familia. De estas, el 53%* viven al umbral de la pobreza.

Porque queremos que los valores, tradicionalmente feminizados, de la cura, el apoyo y la sororidad sean asumidos como patrones culturales de relación y de resolución de conflictos. Son alternativas a la violencia, la guerra, la jerarquía y los abusos de poder que ofrece la cultura machista.

Por la recuperación de la memoria histórica y la sanación de las secuelas de la guerra y la dictadura al estado español desde la óptica de la justicia restaurativa: verdad, justicia, reparación y no repetición. También por el reconocimiento del legado de las mujeres desde la Segunda República, la guerra civil, hasta el día de hoy.

Por el fin del racismo, la islamofobia y las políticas migratorias actuales que cierran fronteras a las personas pero abren las puertas a las mercancías y las inversiones financieras.

Por un feminismo interseccional y autocrítico que genere alianzas diversas entre mujeres que viven diferentes realidades. Para ser conscientes de las relaciones de poder que podemos generar entre mujeres o dentro de los colectivos LGTBIQ+ y transformarlas. Hay que tomar conciencia del privilegio blanco; este 8 de marzo, por ejemplo, muchas de las mujeres racializadas y migradas que viven bajo condiciones de mayor precariedad no podrán hacer huelga de curas ni de trabajo.

Por la incorporación de la coeducación en la educación pública en todas las etapas formativas: queremos vivir libres de estereotipos y normas de género, donde el mundo femenino sea revalorizado  y el compromiso con la diversidad sea firme.

Por una educación afectivosexual liberadora en lugar de atemorizadora, que respete la diversidad de experiencias, necesidades y deseos y se base en la cultura del respeto, la cura y los límites. Para eliminar los estigmas y los estereotipos de unas feminidades y masculinidades encorsetadas.

Para que se erradiquen las violencias machistas y de género en todas sus formas:  visibles e invisibles, directos, culturales, institucionales, simbólicas, laborales… En especial, queremos parar los feminicidios que, entre 2010 y principios del 2018 han sumado más de 990 mujeres asesinadas por el hecho de ser mujeres, a territorio español. Queremos modelos de respuesta a las violencias machistas basados en la reparación y la asunción de responsabilidad por parte de los agresores, la sociedad y las instituciones públicas.

Porque las mujeres, lesbianas y trans queremos desarrollar nuestro proyecto vital y profesional con dignidad y autonomía, con igual acceso al patrimonio (en el estado español sólo el 28,8%* de la tierra es propiedad de mujeres), sin el techo de vidrio ni la rendija salarial (actualmente representa el 25%* menos de salario, que equivale a unos 6.300 euros menos anuales), entregas de explotación laboral y libras del tráfico de personas (el 98%* de las víctimas de explotación sexual son mujeres y niñas).

Por el reconocimiento de los derechos de las trabajadoras sexual y para poner fin a la estigmatización de éstas.

Por convenios laborales dignos para las trabajadoras de hogares y cuidadoras que asumen con absoluta precariedad salarial y de derechos las tareas reproductivas y de cuidados que los hogares externalizan.

Por la biodiversidad y la soberanía alimentaria: cuidamos a las personas y el planeta. Apostamos por una economía sostenible, social y solidaria, que no priorice la acumulación de capital por ante la sostenibilidad ecológica y del bienestar de las personas.

Por todo esto, y mucho más, en Fil a l’agulla hoy hacemos huelga general. Por todas las compañeras que nos han precedido, las que están con nosotros en el presente, y las que vendrán en el futuro, ¡luchamos por una sociedad feminista! ¡Viva la lucha feminista!

*Todos los datos se han extraído del argumentario por la Huelga Feminista, donde podréis encontrar más información